Tus ex / mis ex

Mayo 15, 2008

Alicia Bisso

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL PASADO?
Una tarde hace poco tiempo, entré a la dimensión desconocida. Mejor dicho, me forzaron a entrar por casualidad. En un solo fin de semana hicieron su aparición en mi vida dos personas de carne y hueso, con un común denominador muy particular, dos letras, que a nadie le gusta escuchar y mucho menos, así, de pronto, al comienzo de lo que podría convertirse en una futura relación: las ex.

Una buena amiga me aconsejó hace mucho: del pasado no se habla ni bajo tortura (resalto en negritas estas tres palabras, al recordar el énfasis con el que repetía este consejo, que ella seguía a rajatabla). Creo, que salvo ciertas condiciones, tiene razón. Después de todo a quién le gusta ahondar en la existencia de la o las personas que han dejado antes que tú su cepillo de dientes en ese baño, es decir, que han querido y sido queridas por él, sí, ése, el que te ha comenzado a llamar por la mañana para decirte que te extrañó durante la noche (mi lado escéptico no puede dejar de soltar una risita sarcástica y pensar: ¿me extrañó mientras dormía?, ¿en pleno estado REM?), que han sido besadas por la misma boca, que en algún momento pasaron la noche juntos, que tenían bromas privadas, apelativos de cariño especiales y anécdotas que no sabe nadie más. La verdad yo no quiero saber nada de ese paquete. Ese es su pasado señor pretendiente, no tiene porqué ser mi presente. Pero él no tuvo la culpa. Leer el resto de esta entrada »


Amor por computadora

Mayo 15, 2008

Renato Cisneros

El día que Pepe me contó que se había ilusionado con una chica a la que había conocido por Internet, tuve que hacer un esfuerzo considerable para no dejar salir la risotada burlona que el comentario me produjo.

Con una algarabía digna de mejor causa, Pepe me proporcionó una serie de detalles del angelito al que acababa de interceptar en la red: una venezolana de 23 años, a la que le gustaban las mismas películas, los mismos programas de televisión, la misma música, los mismos libros y lugares que a él. Según mi buen amigo, entre los dos había una sintonía increíble, una conexión galopante, una corriente misteriosa que fluía de manera natural. Leer el resto de esta entrada »


Chicas malas

Mayo 4, 2008
Ahora nos toca a nosotras. La que jamás ha sido una chica mala, que tire la primera piedra (o bolita de plastilina).
Al momento de comenzar a escribir este post me di cuenta de mis rezagos machistas (y me molestó reparar en que aún los tengo), porque a diferencia de lo fácil que me fue hablar de los chicos malos, empecé a sentir reparos al enumerar las veces que he sido, sin excusas de por medio, la mala dentro de una relación. Hasta me pasó por la cabeza que hay muchas chicas que no han sido malas nunca, quizás no a propósito. Pero ya basta. Las relaciones son de a dos, el género no es un excluyente ni una justificación de la maldad, crueldad o como quieran llamarle a lo que a pocas o muchas mujeres nos ha hecho tratar o haber tratado al –en este caso, pobre- que está a nuestro lado.
Así que, como en una de esas reuniones de terapia grupo levanto la mano y digo: “Me llamo Alicia y he sido una chica mala”.
Recuerdo con claridad una noche, la más vergonzante de toda mi vida, bueno, por lo menos de mis tempranos veintes. Fue horrible. Me habían operado hacía poco y no podía tomar alcohol. Salí con mi mejor amigo, otra amiga de la facultad y mi novio, ese por el que unos meses antes había dejado a otro. Lo dejé porque ya no lo amaba, pero no me había atrevido a dejarlo antes por el simple pero terrorífico factor de la aterrorizante soledad, y había preferido alargar una relación sin amor -de mi parte-, por pocos pero largos meses, que tener la valentía de terminarla. Hasta que apareció este chico, amigo de ambos, quién después de hacerme una declaración de amor fulminante y sucesivas noches de agarres a escondidas, fue el que me motivó a terminar de una vez por todas con uno y comenzar con otro del que, poco tiempo después, me encontré completamente enamorada. Leer el resto de esta entrada »

Cómo perder una chica en dos meses

Mayo 3, 2008

M ya no está conmigo. Hace unos días –luego de comprobar lo distintos que son nuestros estilos de vida y nuestras formas de pensar– resolvimos interrumpir la relación que iniciamos con optimismo hace 60 días. Al parecer, la química inicial –potenciada por un verano fiestero y bullidor– no bastó para que el enamoramiento cobrara fuerza. Así ocurre, supongo. Algunas parejas funcionan, otras no tanto, y otras creen que funcionan aunque sea mentira. La comprensiva M dice que los dos somos responsables de lo que nos pasó. Pero si me pongo una mano en el pecho, tendría que reconocer que fui yo quien avivó nuestras diferencias con mis férreas manías, mi egoísmo y algunas actitudes que no sabría cómo explicar. En las últimas horas he tratado de hacer un examen de conciencia para identificar dónde y cuándo es que exactamente la cagué. El que sigue es un infalible inventario para que tu novia te deje en tiempo récord.

1. Dile todo lo que piensas. No reprimas ningún pensamiento ante tu novia, por muy inadecuado o muy matapasión que este sea. Si tú le dices a tu novia absolutamente TODO lo que pasa por tu cabeza, no hay duda de que te dejará tarde o temprano. También te dejará si no le dices lo que ella quiere escuchar. Hay cosas que las mujeres quieren oír, independientemente de que a los hombres nos provoque decirlas en un determinado momento. “Yo también te extraño”, “Yo también te quiero”, “Yo también he pensado en ti”, “Solo me gustas tú”. Hay hombres que, aunque no les nazca, pueden soltar esas frases cálidas sin remordimiento. Hacen bien: ellos conservarán a sus novias. En cambio, los que –sin tacto– revelamos nuestros pensamientos más oscuros (oscuros y auténticos) estamos condenados a perderlas. Los seres humanos no estamos preparados para escuchar toda la verdad. A veces preferimos que nos mientan, porque las mentiras amortiguan los dolores y hacen que la burbuja de nuestra idealización sea indestructible. Leer el resto de esta entrada »