El caso Tula Rodríguez: los puntos sobre las íes

Como lo dije en alguna clase reciente, el caso del anunciado embarazo de Tula Rodríguez se asemeja, salvando las enormes distancias, a, por ejemplo, la muerte de Lady Diana en agosto de 1997.

Hemos sido testigos de una cobertura sin precedentes cercanos por parte de los medios de comunicación nacionales. El tema ha sido portada de  los denominados diarios ‘chicha’, pero también de los serios.  Se ha enfocado este hecho, no sólo desde el ángulo farándulero, sino desde el moral y ético, así como el legal y hasta político. Y aún continúa siendo tocado, con la aparición de una imitadora  de la Rodríguez, que plasmó en Youtube una exitosa parodia del pomposo discurso de la ex conductora  de televisión y quien es la que está cosechando los mayores éxitos de este escándalo. 

Sin embargo, es bueno hacer algunas precisiones que diferencien el ya diferenciado caso de Lady Di con respecto al de Tula Rodríguez, pero que también revelen, principalmente, los excesos informativos de los medios de comunicación sobre el embarazo de la ex vedette.

En primer lugar,  Diana de Gales ha sido un personaje de trascendencia  mundial. Fue la esposa de primer heredero a la Corona Británica, como subraya en un artículo el periodista Danilo Arbilla, con la fiscalización como funcionaria que ello implicaba.  Muy aparte de ello, ha estado vinculada a acciones sociales de diverso tipo, principalmente orientadas a la lucha contra la pobreza en el mundo. Fueron su condición de funcionaria pública y sus acciones sociales las que hicieron que su muerte trascendiera por mucho tiempo a las páginas de farándula.

¿Qué ingredientes políticos o sociales tiene el caso de Tula como para haberle quitado espacio a este tipo de temas en los medios de comunicación más serios? Pues ninguno. Incluso, los análisis éticos y legales, vinculados a que la relación amorosa entre Tula Rodríguez y el padre de su futuro bebé, el directivo televisivo Javier Carmona, se habría iniciado cuando éste todavía está casado con la animadora Gisela Valcarcel y un día después de su separación (¡click!), se efectuaron a posteriori.

Lo que ha ocurrido, entonces, es el ya lamentablemente conocido y repetido mimetismo mediático, en donde todos los medios de comunicación informan sobre lo mismo y le dan la misma importancia al hecho. Así mismo, se explotó la hiperemoción, por la cual se convirtió el embarazo de Tula Rodríguez en una novela, conformada por un triángulo amoroso que protagonizaban Tula, Carmona y la ‘entrometida’ de Gisela.

O, quizá, como ví y escuché en un programa televisivo, en un cuento de hadas, en donde Tula se convierte en Tulicienta, Javier Carmona  es el principe azul, Gisela es la princesa que perdió el cariño de su consorte y, para colmo, aparece Magaly Medina como la bruja mala.

Este tipo de situciones no deberían repetirse, porque los medios de comunicación corren el riesgo de ser acusados de utilizar temas vinculados a personajes públicos -pero que, en  muchos aspectos, deben permanecer en el ámbito privado- como una ‘cortina de humo’ impulsada desde el Gobierno.

Y, en todo caso, uno de los roles de un medio de comunicación no es el de exacerbar el morbo de la gente -que uno mismo tiene, lo reconozco-, sino el de orientar su conducta de manera positiva. Sé que esto sonará a teoría para muchos periodistas, pero es la realidad. ¿Qué puede tener de noble esta profesión, si no busca un cambio positivo en la sociedad? 

 

3 comentarios para “El caso Tula Rodríguez: los puntos sobre las íes”

  1. elida Dice:

    señores es demasiado cruel lo q haces con tula ella es una persona q nunca oculto su oreigen y eso ni les da derecho hacerle ese tipo de daño al final ustedes no son jueces para jusgar a nadie y la culpa de todo esto es la prensa de este pais yo soy arequipeña y me apena x lo q pasa la ex conductora y yo la admiro y solo le digo q tenga valor para aguantar a esta prensa corrupta y mala

  2. Quela Dice:

    Completamente desubicado y desatinado la comparaciòn que haces ?!? comparar con la princesa Diana ??¿¿!!¿¿ what ¿¿??!!!??? todo ese chongo de Tula solamente se debe a que Gisela Valcarcel es parte de ese trio, sino, ¿ a quien le interesa Tula ó Carmona ? por favor ! sòlo porque Gisela formaba y forma parte de ésta historia hablaron y hablan tanto del asunto, ¡ así de sencillo !!

  3. teoriadelacomunicacionsise Dice:

    Estimadas Elida y Quela:

    Al parecer, no han entendido el sentido ni los fines académicos (entiéndase que este blog busca un soporte para mis alumn@s de Teoría de la Comunicación) que persigue mi artículo.

    En primer lugar, Elida, no juzgo, en ningún momento, a Tula Rodríguez por su condición social o racial. Sólo explico a qué se debe la desproporcionada cobertura periodística de su caso.

    Al respecto, Quela, tu posición acerca de la importancia de Gisela Valcárcel en el caso es correcta (si lees bien el artículo yo también destaco ese factor), pero ni siquiera ella amerita que un tema de farándula se convierta en uno social, legal o hasta político.

    Por eso hice la comparación con Diana de Gales, pues ella fue una persona vinculada a la ‘farandula real’, pero sus nobles acciones sociales hicieron que trascendia como un personaje político. Eso justificaba que su muerte fuera enfocada desde diversos ángulos y tocada en casi todas las secciones de los medios de comunicación. Si eres comunicadora o periodista entenderás lo que digo.

    Espero que las confusiones hayan quedado aclaradas y sólo me queda agradecerles por leer el blog… También pueden leerme en http://www.deherejiasyotroscuentos.wordpress.com

    Saludos

    José Antonio Trujillo Ripamontti
    Periodista

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